Piensa en tu vida como un camino por descubrir. Uno de los gajes del oficio del descubridor es exponerte a encontrar cosas valiosas o cosas sin valor. No hay nada peor que descubrir que tras mucho tiempo, esfuerzo y ganas te has encontrado con algo que realmente no merece la pena. Por contra, no hay nada más gratificante que encontrarnos con algo realmente valioso tras el esfuerzo que nos ha costado. En ese momento nos sentimos triunfadores.

Volviendo a la situción detallada en primer lugar, ¿qué sucede cuando descubrimos que algo por lo que hemos luchado realmente no ha merecido tanto dedicación? Resulta frustrante comprobar que algo que parecía brillante y precioso a lo lejos, una vez que está a nuestro alcance es feo y carente de valor. Has de decidir: ¿realmente esto no es tan valioso como pensaba o es que soy un inconformista y siempre deseo lo que no tengo? Si el verdadero motivo es que eres un inconformista el problema lo tienes tú. Difícilmente te sentirás satisfecho con cualquier logro. En este tipo de situaciones tu comportamiento de búsqueda está enmascarando otros vacíos que no cubres con tus conquistas, por eso no te satisfacen. Esto da para otro artículo que trataremos en un futuro: los eternos buscadores insaciables.

¿Qué sucede si ese algo no es tan valioso porque simplemente no lo vale? ¿Y si no es algo que sea tan bueno para ti como pensabas? En ese caso, lo desechas, lo apartas, lo dejas y te centras en otra cosa. Podemos utilizar la imagen de “echarlo en tu cubo de basura particular”. En ese cubo está incluido todo lo que no te ha gustado, no te gusta y, probablemente, no te gustará en el resto de tu vida. Ese cubo es enorme, tanto como tus experiencias. Sabes que cuando te expones a nuevas experiencias hay la misma probabilidad de que algo te guste o te disguste, por lo que cuanto más grande sea tu cubo de basura más puedes decir que has vivido y experimentado.

Conforme vas viviendo tu cubo se abre y se cierra para dejar paso a nuevos contenidos. Generalmente, el camino es siempre de entrada. Cuando algo te disgusta mucho, cuando tienes muy claro que no te agrada, permanece inamovible en el fondo de tu cubo de basura. Los elementos que están en el fondo de tu cubo son los que te han provocado emociones más negativas. Los que permanecen en la superficie son los que te disgustan menos. Por eso, si algo va a salir de tu cubo será lo que esté en la superficie, más a mano, lo que a su vez es lo que menos daño o disgusto te ha provocado.

Ten muy claro que la disposición de la basura no es algo aleatorio, sino que este posicionamiento está distribuido de este modo para protegerte. ¿Qué pasaría si los elementos más dañinos estuvieran en lo alto del cubo, a tu alcance para sacarlos en cualquier momento? Pues sucedería que constantemente estarías volviendo a cometer los mismos errores, los que más daño te han hecho. Por ejemplo, seguro que en el fondo del cubo están las relaciones en las que has salido mal parado, relaciones del tipo que sean (sentimentales, familiares, amistades, etc.). Si estuvieras removiendo constantemente esas relaciones tu herida no cicratizaría y siempre te harían daño. Por eso, la disposición del cubo es la que es para protegerte.

Ahora bien, ¿y si tu realidad no es estimulante? ¿Y si no tienes en tu vida nada atractivo a la vista? ¿Y si tu vida es monótona y aburrida? En esta situación de falta de estímulo, de ausencia de cosas nuevas, nuestra basura puede resultar muy atractiva. Sabemos que lo que hay en ese cubo es por un motivo: nos hizo daño en el pasado. Pero en el pasado no teniamos una realidad tan carente de sentido como es la presente, por tanto ¿por qué no buscar en nuestra basura a ver si hay algo que eché por error? Este planteamiento, sé sincero/a, ¿cuántas veces te lo has formulado? Ahora, sé sincero/a de nuevo: ¿cuántas veces te ha salido bien la jugada de volver a buscar en tu basura? Piénsalo.

Revolver nuestra basura es siempre malo para nosotros. Sabes que ahí hay cosas que fueron importantes para nosotros para bien o para mal, pero importantes al fin y al cabo. No obstante, no son cosas presentes. Dicho de otro modo, esa importancia en tu vida tal vez no la tenga otra cosa en tu momento presente y si vuelves a por ellas es porque quieres dársela como consecuencia de que en el presente no tienes nada tan estimulante como eso fue en su momento más álgido. Al final, siempre sale mal porque lo que era estimulante (y te salió mal además) en el pasado no ha mejorado desde entonces porque estaba guardado, aislado de ti y tú de él, y así no ha crecido, no ha sido alimentado. Por tanto, sacarlo y tratar de retomar algo desde el punto en el que lo dejaste es irreal, porque el tiempo no se ha paralizado y tú y esa basura no sois los mismos que os despedisteis la última vez. Además, la decisión de rebuscar no la tomas en función de tu deseo, sino en función de tu necesidad, actuando igual que los vampiros de energía, como ya comentamos en este artículo.

Un dilema que todos nos hemos planteado en algún momento de nuestras vidas es el referente a nuestras anteriores relaciones sentimentales.

En un momento de nuestro pasado desechamos tener una relación con una persona y seguro que tomamos esa decisión con importantes motivos. Esos motivos pesan y colocan esa bolsa de basura en el fondo del cubo. Ahora no tienes tan presente esos motivos negativos porque el tiempo ha pasado y tu herida ha cicatrizado pero el hecho de que el tiempo todo lo cure no convierte ese elemento que desechaste a la basura en algo bueno hoy día. Tan sólo lo convierte en algo que te llamó la atención en tu día y te puede distraer en el presente si no tienes nada atractivo a la vista.

¿Se te ocurre algo menos interesante que hacer en tu día a día que meterte dentro de un cubo de basura y remover toda tu porquería para ver si encuentras algo bueno? No caigas en la trampa de ocupar tu tiempo removiendo basura del pasado. En el mejor de los casos, sólo encontrarás algo podrido. Por tanto, no pierdas el tiempo buscando en tu basura porque se te acumularán cosas que tienes que desechar en tu presente y te distraerá de cosas que actuales que te merezcan la pena y puedas disfrutar.

Entrada patrocinada por: TERAPIA ONLINE